ANSIEDAD ¿AMIGA O ENEMIGA?

Tenemos deseos, preferencias y objetivos que sostenemos durante la vida. Prácticamente la totalidad de los seres humanos vivimos por objetivos, tales como mantenernos con vida, tener salud, no sufrir dolor, vivir cómodamente, tener una razonable felicidad, ser amados, si no los tuviéramos, si ni siquiera deseáramos permanecer con vida o vivir cómodamente, nada nos perturbaría. Toleraríamos las cosas mas terribles, y nada haríamos para hacerlas frente o para protegernos.

La ansiedad es el conjunto de sensaciones de malestar que nos avisan que algo puede afectar o va contra nuestros deseos y objetivos vitales, y que necesitamos hacer algo. O sea, la ansiedad aparece cuando:

  • Deseo algo y percibo que posiblemente no lo lograré.
  • Cuando no deseo que algo ocurra y veo la posibilidad de que termine por ocurrir.

La ansiedad no es una emoción negativa en sí misma. Hay una ansiedad sana que nos permite preservar la vida y proteger la obtención de nuestros deseos. Es una emoción que nos pone alerta, genera que estemos más atentos a las posibles complicaciones y podamos sortearlas a tiempo, por ejemplo, al cruzar la calle. Sin embargo, hay también una ansiedad no saludable, que sabotea la obtención de nuestros deseos. Por ejemplo supongamos que, al vernos ante la posibilidad de cruzar la calle, comenzamos a experimentar una tensión excesiva, sentimos que el cuerpo nos tiembla, el corazón late con mucha más fuerza y nos comienza a costar respirar normalmente, así actúa la ansiedad no saludable, que lleva a las personas o bien a la parálisis y huida, o actuar de modos torpes, precipitados e imprevisibles, hasta perder el control de la situación y contribuir a que lo temido termine por ocurrir.

La TREC parte de la comprobación de que la mayor parte de la ansiedad que padecen las personas es autogenerada y de que como tal, se puede dejar de generar. Uno mismo crea una alta proporción de la ansiedad no saludable y uno mismo puede dejar de producirla. Usted posee deseos, metas, objetivos, preferencias. Todo el tiempo busca adivinar cual será el mejor camino a seguir. Pero solo a medida que avanza y da pasos concretos puede terminar por descubrir que era lo correcto hacer y que no. Nadie sabe de antemano cual será el camino correcto, o como se desempeñará uno. Vivimos avanzando por nuestro camino rodeados de dudas e incertidumbres. Como hombre necesariamente debemos correr riesgos antes de descubrir cuál es el camino adecuado.

Por tanto, ansiedad, duda e incertidumbre son parte de la condición humana. No podemos escapar de la inquietud, pero si podemos reducir gran parte de su calidad no saludable y exagerada.

Fuente: Cómo controlar la ansiedad antes de que le controle a usted, Albert Ellis.

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