LO QUE ESTA BAJO MI CONTROL Y LO QUE NO LO ESTA

La felicidad y la libertad comienzan con la clara comprensión de un principio: algunas cosas están bajo nuestro control y otras no.  Solo tras haber hecho frente a esta regla fundamental y haber aprendido a distinguir entre lo que podemos controlar y lo que no, serán posibles la tranquilidad interior y la eficacia exterior.

Las opiniones, las aspiraciones, los deseos, todo lo que pensamos, sentimos y como actuamos, está bajo nuestro control. Estas áreas constituyen con bastante exactitud nuestra preocupación, porque están directamente sujetas a nuestra influencia. Siempre tenemos la posibilidad de elegir los contenidos y el carácter de nuestra vida interior.

Fuera de control, sin embargo, esta el tipo de cuerpo que tenemos, la familia donde nacimos, el haber nacido en la riqueza o el tener que hacernos ricos, la forma en que nos ven los demás y nuestras posiciones en la sociedad. Debemos recordar que estas cosas son externas y por ende no constituyen nuestra preocupación. Intentar controlar o cambiar lo que no podemos tiene como único resultado el tormento.

Recordemos: las cosas sobre las que tenemos poder están actualmente a nuestra disposición, libres de toda restricción o impedimento; pero la cosas que nuestro poder no alcanza son debilidades, dependencias, o vienen determinadas por el capricho y las acciones de los demás.

Recordemos, también, que si pensamos que podemos llevar las riendas a cosas que por naturaleza escapan a nuestro control, o si intentamos adoptar los asuntos de otros como propios, nuestros esfuerzos se verán desbaratados y nos convertimos en personas frustradas y ansiosas.

Fuente: Manual de Vida de Epicteto (versión de Sharon Lebell)

Loading...