¿DEPENDENCIA EMOCIONAL O AMOR?

¿Cómo identificar si somos dependientes emocionales de nuestra pareja o sentimos amor realmente?, ¿No estás dispuesto a terminar la relación a pesar de sus malas actitudes que te causan daño?

Considero la dependencia emocional un problema social, que pocas veces se habla.  Es preocupante los altos índices de violencia que existe en nuestro país., pero ¿cuándo irnos?, ¿Hago lo correcto intentándolo una vez más?

Para empezar, es importante explicar la definición de una dependencia emocional en pareja y el amor.

Según May (2000) la dependencia emocional es una vinculación insana basada en el dolor, la rabia y el miedo, en un ambiente abusivo, posesivo e inaccesible; la cual se basa en el desequilibrio y en la desigualdad, ya que una persona es sometida por otra, esto es posible porque su compañía se vuelve más importante que el sentir amor (Sannuti, 2006).

Un concepto de amor real se plasma en la frase “el amor sólo es posible cuando aceptamos nuestra ineludible soledad; no es el encuentro de dos incompletos, es el encuentro entre dos completos. Amar no se da en la fusión (la cual asusta, pues nos quita la autonomía); tampoco está en la separación (pues nos quita el apego). Está en la posibilidad de ser uno y luego decidir si se quiere o no compartir la vida con la persona que nos atrae, cada persona debe ser una unidad (Gikovate, 1996).

Si bien es cierto es importante que dentro de las relaciones de pareja  exista un dependencia sana y equilibrada, ya que si ambos fuera independientes se volvería una relación disfuncional, en cambio si uno de los dos es independiente y la otro es dependiente, nos daremos cuenta que se volverá una relación desequilibrada en la que dentro de la relación la persona dependiente puede ser perjudicada dañándose a si misma de manera física y psicológica, afectando la integridad de la persona en la cual puede desencadenar ansiedad, depresión, pensamientos obsesivos y con ello alimentando la baja autoestima.

El dependiente a pesar de ser consciente de que lo que está vivenciando no es correcto, no es capaz de terminar la relación. Es una adicción que al igual que una droga cuando pasas por un proceso de abstinencia sientes que la necesitas.

¿Tienes algún rasgo elevado de dependencia emocional?

  • Tendencia a anular nuestros propios deseos al favor de la otra persona.
  • Necesidad de involucrar a la otra persona en todas nuestras actividades o pedir su opinión ante cualquier decisión.
  • Si nuestra felicidad se centra en nuestra pareja.
  • Si nos resulta complicado defender una opinión opuesta a la opinión de la otra persona.
  • Tener un miedo constante a perder a esta persona.
  • Sensación de malestar y sentimientos de culpabilidad cuando vamos a la contra de la otra persona.
  • Dejarnos manipular con facilidad por esta persona.
  • Tendencia hacia el aislamiento social.
  • Sensación que las relaciones se convierten en una “montaña rusa” de emociones.

¿A qué consecuencias estoy expuesto?

  • La identidad se ve afectada caracterizándose por un yo débil.
  • Puede ser la causa de depresión, ansiedad, agorafobia, fobia social, etc.
  • Falta de autosuficiencia emocional.
  • Falta de opinión propia e inseguridad.
  • Vulnerable por ser manipulado.
  • Sensación de inferioridad.
  • Dificultades en el entorno laboral, etc.

¿Qué podemos hacer para salir del círculo vicioso?

Debemos conocer y aceptar nuestros rasgos de personalidad y hacernos conscientes que esta situación emocional no es sana a largo plazo.
Valora si has dejado de lado otras relaciones o amistades importantes, si has cambiado tus actividades de forma drástica al favor de la otra persona, etc. También debes pensar si estás siendo tratado correctamente en esta relación o has experimentado sufrimiento.

  • Afronta el miedo a la pérdida de la pareja.
  • Se más asertivo Reconoce y expresa tus necesidades.
  • Practica el distanciamiento físico.
  • Desarrolla tu inteligencia emocional.
  • Enfócate en los temas fuertes de tu vida.