DUELO MIGRATORIO

Duelo complicado, una problemática de la nueva normalidad por falta de luto | El Periódico USA | En español del Rio Grande Valley, Texas.

Achotegui (2002) definió el duelo migratorio como un proceso que supone una reorganización y esfuerzo de adaptación al cambio. Hace referencia a la pérdida que sufren las personas que se ven obligadas a abandonar su país en busca de mejores oportunidades.

Asimismo, está conformado por siete factores que el migrante debe enfrentar: 1) El duelo por la familia y los seres queridos supone el desligamiento del soporte familiar, que se alimenta de la fantasía del reagrupamiento, es decir el migrante intenta sobrellevar el duelo con la esperanza de poder reunirse eventualmente con sus familiares; no obstante, por factores externos como enfermedad, desempleo o incapacidad de abandonar el país esto se vuelve imposible. 2) El duelo por la lengua hace referencia a la renuncia del idioma materno viéndose forzados a aprender claves que les permitan comunicarse dentro del país receptor. 3) El duelo por la tierra se encuentra relacionado a los paisajes y clima del país de origen. 4) El duelo por el estatus social alude a cómo el migrante se coloca en el último escalón social independientemente de la profesión que ejercía en su país natal. 5) El duelo por el contacto con el grupo de pertenencia refiere al sentimiento de seguridad que un individuo percibe cuando se encuentra rodeado de personas que identifica como iguales, y al sentimiento de inseguridad y temor que implica estar lejos de lo conocido exponiéndose a posibles situaciones de discriminación y violencia. 6) El duelo por la integridad física está relacionado a los accidentes que pueden advenir durante la migración o el proceso de adaptación. 7) El duelo por la cultura alude a la pérdida de los hábitos, valores y formas de vida propios que han sido inculcados en cada uno desde la infancia en un contexto específico. Siendo este el más complicado de elaborar debido a que los seres humanos suelen aferrarse a aquello conocido que aún los conecta con su hogar.

Además, se puede experimentar en tres diferentes intensidades: El primero, hace referencia a la elaboración del duelo en buenas condiciones, esto supone que el migrante posee facilidad de conseguir trabajo, estabilidad y posibilidades de reencontrarse con su familia. El segundo, refiere a la existencia de ciertos obstáculos que dificultan la elaboración del duelo como, por ejemplo, el enfermarse o dejar familiares en el país de origen con la oportunidad de ayudarlos. Por último, el duelo extremo se acompaña de sintomatología clínica como ansiedad, estrés crónico y sentimientos depresivos. El grado en el que se desarrolle el duelo se deberá a factores de riesgo como el cambio cultural, la sensación de soledad y desesperanza, la separación familiar, el agotamiento e incapacidad de cumplir con el proyecto migratorio, el cual implica las fantasías y objetivos fijados en un primer momento.

En síntesis, el duelo migratorio ocasiona un desgaste emocional al migrante, quien debe enfrentar situaciones que no fueron previstas antes de la migración, puede prolongarse durante años; incluso puede experimentarse pérdida de control ante diversas situaciones que no conoce. También, puede ser considerado ambivalente debido a que vive entre dos lugares; entre el pasado, el presente y tal vez el futuro; entre lo definitivo y lo transitorio.

Por ello, es recomendable que la persona cuente con una red de apoyo conformada por amigos, familiares o de alguna institución del país de acogida. Es importante también que posea ciertos recursos como salud física, psicológica y, especialmente, la capacidad de resiliencia con el fin de promover el proceso de aculturación exitoso y, por ende, una buena elaboración del duelo.

Psi. Grecia Flores Chocano

REFERENCIA

Achotegui, J. (2014). Doce características específicas de estrés y duelo migratorio. Girona: Ediciones El Mundo de la Mente.

 

Achotegui J. (2009). Migración y salud mental. El síndrome del inmigrante con estrés crónico y múltiple (Síndrome de Ulises). Zerbitzuan, 46, 163-171. Recuperado de https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=3119470

 

Achotegui, J. (2002). La depresión en los inmigrantes. Una perspectiva transcultural. Barcelona: Editorial Mayo.