LA SALUD MENTAL EN EL TRABAJADOR

La salud mental  aún sigue minimizada y estigmatizada en el Perú, ya que se piensa que los profesionales de salud mental son para “locos” cuando la realidad tiene otro panorama. Acudir a un profesional de salud mental ayudará a prevenir y minimizar los riesgos que estos puedan ocasionar. Es importante conocer los síntomas y causas de lo que nos está sucediendo, así la identificación del problema sería preciso y se buscaría una ayuda temprana.

Con relación a los colaboradores es muy común que estos no acudan a una evaluación con un profesional de salud mental, ya sea muchas veces porque  desconocen de sus derechos, el estigma social y la discriminación que puedan recibir  por conservar su trabajo o en la búsqueda de un trabajo. Todo ello conlleva a  rehusarse de buscar ayuda, generando de este modo una prolongación de los síntomas que puede conllevar a un accidente laboral o incluso la muerte.

Un inadecuado comportamiento del colaborador debido a su malestar mental puede considerarse una condición insegura de trabajo, ya que esto influye en el ambiente laboral(equipos de trabajo) y un riesgo  en la pérdida de productividad. El empleador podría percibir por parte del colaborador: el ausentismo, presentismo, reclamos de incapacitación, lesiones, enfermedades, quejas de personal, rotación de personal y consecuencias legales.

Algunos de los problemas  psicológicos comunes en los trabajadores son: Bornout, Ansiedad y Depresión puesto que sabemos es una cadena continua, si es que no se aborda a tiempo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) proyecta que la depresión será la segunda causa de discapacidad en el 2030.

La mayoría de problemas de salud mental se asocia con desventajas sociales, como bajos ingresos, falta de servicios de salud y educación, desempleo, subempleo y precarias condiciones ocupacionales. Cada persona enfrenta diferentes condiciones de estrés a lo largo de su vida: el embarazo, la infancia temprana, la adolescencia, el trabajo, la formación familiar y el envejecimiento.

En el Perú, la Ley 30947 (Ley de Salud Mental) consolida el modelo de atención comunitario y reconfirma que los seguros públicos y privados deben incorporar la atención de salud mental en sus planes de aseguramiento. En el campo laboral, su propuesta de reglamento, plantea cinco actividades para promover la salud mental:

  • Mayor conciencia de la potencial pérdida de productividad laboral.
  • Condiciones laborales y clima organizacional favorables a la salud mental.
  • Programas de control de estrés laboral.
  • Incorporación al trabajo de los afectados con problemas de salud mental.
  • Facilidades a trabajadores que son cuidadores de niños.

Lamentablemente la inversión del presupuesto de salud mental aún sigue siendo mínima, por lo que es importante que las empresas puedan sensibilizar, prevenir e intervenir esta problemática. Las empresas reducirían costos al evitar el inadecuado comportamiento de sus empleados, generando la alta productividad y además ayudaría la salud mental de su trabajador y su familia.