PSICOLOGIA DEL APRENDIZAJE

El aprendizaje ha sido conceptualizado de diversas formas a lo largo de la historia, a pesar de las diferencias entre las definiciones, es posible identificar aspectos compartidos. En este sentido, el aprendizaje puede ser entendido como un cambio perdurable en la conducta como resultado de la experiencia de interactuar con el mundo, mediada por procesos biológicos, cognitivos, afectivos y sociales.

El aprendizaje posee tres características principales. En primer lugar, es observable en sus productos, en otras palabras, es posible reconocer un aprendizaje a partir de la observación de conducta. Asimismo, el aprendizaje se caracteriza por permanecer en el tiempo. Sumado a esto, no se explica por la genética o maduración, sino más bien por la práctica y la experiencia.

Aunque un elemento central del aprendizaje es el cambio, no todo cambio puede ser considerado un aprendizaje. Así, no se considera aprendizaje a los cambios por maduración, fatiga, estados fisiológicos o motivacionales, y cambios ambientales. Esto se debe a que estos cambios son efímeros o propios de la condición biológica.

El aprendizaje cuenta con un espacio muy importante dentro de la psicología, al punto de tener su propia área: la psicología del aprendizaje. La relevancia de la psicología del aprendizaje recae en que es considerada uno de los fundamentos para muchas teorías psicológicas y ha favorecido el desarrollo de múltiples aplicaciones en el campo clínico, educativo, social, jurídico, deportivo, comunitario, entre otros. Por este motivo, no es de extrañar que, durante mucho tiempo, haya sido el área con mayor desarrollo en la psicología como ciencia y profesión.

Parte del trabajo realizado desde la psicología del aprendizaje se enfoca en las personas que presentan dificultades de aprendizaje. Estas dificultades se asocian a alteraciones en las capacidades de escritura, lectura, cálculo y razonamiento cognitivo general. Además, aunque en su mayoría se deben a disfunciones en el sistema nervioso, se encuentran relacionadas en cierta medida a factores ambientales.

Las personas que tienen dificultades de aprendizaje suelen presentar discrepancias entre su rendimiento académico real y el esperado para alguien de su edad biológica, lo cual puede traer consigo sentimientos de desvalorización y frustración. Por este motivo, las intervenciones dirigidas a esta población se enfocan en compensar dichas dificultades y brindar apoyo emocional para promover un mayor desempeño académico y bienestar.

 

Iván Ninahuanca Torres

 

Referencias:

Ardila, R., Pérez, A., & Gutiérrez, G. (2005). Psicología del aprendizaje: investigación básica publicada en revistas iberoamericanas indexadas. Revista Latinoamericana de Psicología, 37(3), 595-615. https://www.redalyc.org/pdf/805/80537310.pdf

Domjam, M. (2007). Principios de aprendizaje y conducta. Thomson.

García, J. (2001). Dificultades de aprendizaje e intervención psicopedagógica. Ariel.